jueves, 29 de septiembre de 2011

CUENTAS CLARAS (F1)...



¿Cómo puede decir Lola Johnson que "el canon de la F1 no le cuesta ni un duro a Valencia"?... Supongo que para que se lo crea mi madre, mi padre, mis tíos y cualquier pensionista de cara al 20N... El canon de la F1, sólo el canon, es de 17 millones de euros anuales. Algo comprometido de momento hasta 2014. Sólo el canon. Todo lo paga el anfitrión, o sea nosotros los valencianos, sin derecho ni a la publicidad estática ni a los derechos de televisión. Nada que no sea el ingreso por taquilla y, por supuesto, no a todas las localidades, pues Ecclestone se reserva para él la venta del lujoso paddock club, cada una de cuyas entradas cuesta 4.000 euros.
Los ingresos por taquilla no llegan a los 10 millones de euros, y el gasto entre canon y organización pasa ampliamente de los 30 millones, algo insostenible.. Gastos aparte de montaje, mantenimiento, etc. los 17 millones se les paga a Ecclestone para que luego se descojone de nosotros en Barcelona comentando que la plaza en cuestión, Valencia, es absurda para tal evento, pero como le pagan lo que pagan...
Pero ahí, claro está no se coge nadie ningún cabreo y chapa la paraeta alegando tiempos de crisis como con la pobrecita Mostra de Cine.
Nadie sabe en Valencia cuánto cuesta la F-1 , que, en tres temporadas ha perdido casi la mitad de espectadores, pasando de los 112.000 del 2008 a los 75.000 del 2010. Nadie sabe en Valencia nada de nada, solo se babea y comenta "lo bonica que te Rita Valencia, xe". Se llevan invertidos en el trazado urbano 90 millones de euros y la perspectiva de recuperar ese dinero con la urbanización de la zona es remota. Las cuentas de la Generalitat en materia deportiva y cultural son una auténtica vergüenza y un insulto a los valencianos, ya que el canon de 18 millones que se paga a Ecclestone se ingresa, íntegro, en cuentas de paraísos fiscales británicos.
tic... tac... tic.. tac...
AUN SEGUÍS SIN DESPERTAR?...

lunes, 12 de septiembre de 2011

poema de algo más de 10 años...

A ella

Mientras una estrella
cruce silenciosa y tímidamente
un cielo nocturno.

Mientras una luna llena
ilumine en plata y perla
las ciudades y los ríos.

Mientras existan selvas
y nazca otra jerbera naranja
en algún jardín del mundo.

Mientras sucedan sonrisas
y una canción de Vinicius
llegue hasta mis oídos.

Mientras una niña trague casi
en alguna playa
una clóchina con arena.



Mientras una amiga
con un abrazo de tierra y noche
proteja el llanto de su amigo.

Mientras se desnuden los cuerpos.
Mientras se desnuden las almas.
Mientras haya miedos.
Mientras haya dudas.
Mientras sí.
Mientras no.
Mientras tú.
Mientras yo.
Mientras miles de mientras.

Río Negro. Amazonas julio 2001

viernes, 10 de junio de 2011

un poco preocupado...


Hoy he soñado con Fernando Arrabal. Me decía el bueno de Fernando en las quiméricas nebulosas que se le había ocurrido una obra de teatro nueva en la que en unas Cortes Valencianas se imponía que los policías sustituyeran las porras por crucifijos, que todos los diputados deberían ponerse caretas de Franco, que la televisión se emitiría nuevamente en blanco y negro y que por si acaso también la ciudad y sus gentes y vestuarios, automóviles, árboles, niños, bicicletas y flores se debían pintar o maquillar en ese mismo blanco y negro. Finalmente se imponía que en adelante sucedería un Gobierno y una sola "Opus"ición.
Al despertar he sonreído al comprobar que se trataba de una idea de Arrabal en un determinado sueño. Pero luego del café me he asomado a los periódicos por internet y la verdad, he empezado a preocuparme un poco, sólo un poco...

miércoles, 25 de mayo de 2011

Es Falso!


Decálogo de las mentiras sobre Democracia Real Ya:

1. Es falso que sólo traigan protestas y no propuestas. Están en su web, y son más concretas que algunos programas electorales.
2. Es falso que estén contra los políticos. Lo que piden es políticos responsables que no estén en contra de la sociedad y que no utilicen las instituciones de todos para su interés personal.
3. Es falso que rechacen la democracia. Lo que quieren es más democracia, y que la soberanía resida en el pueblo, no en los mercados ni en los banqueros.
4. Es falso que no crean en el voto. Por eso exigen una reforma electoral, para que cualquier voto de cualquier ciudadano valga igual.
5. Es falso que sean unos antisistema. Antisistema es la corrupción, la injusticia o la impunidad. ¿Es acaso esa democracia, que ellos reivindican desde la primera palabra, contraria al sistema actual?
6. Es falso que sean violentos. Apenas ha habido incidentes, a pesar de la muchísima gente que hay.
7. Es falso que sean apolíticos. Es un movimiento apartidista, que no es igual.
8. Es falso que sean sólo jóvenes. Hay muchos jóvenes en esas plazas; jóvenes a los que ya no se podrá descalificar como “ninis” o “conformistas”. Pero también hay ciudadanos de cualquier edad.
9. Es falso que pidan la abstención. Lo que piden es el voto responsable: un atrevimiento “contra la libertad“, según el casposo criterio de la Junta Electoral de Madrid.
10. Y sobre todo es falso que esto se iba a terminar el domingo, después de votar. Porque la democracia no consiste en votar y callar.

En verano, en otoño, en invierno...

.., el Mayo de 2011 continuará.

martes, 24 de mayo de 2011

87.3


Volvía ayer de la Plaza del Ayunt… de la Plaça del 15 de maig de Valencia cuando la luz mutaba de un anaranjado pletórico a un quimérico violeta. Iba quedando detrás de mí la voz no sé si anónima de otro ciudadano distribuyendo nuevas propuestas a ser apoyadas o no por todos los demás referentes a la organización del campamento para los nuevos días que sí, que han de suceder y continuar.
La asamblea de esa tarde se había desarrollado una vez más de un modo admirable y ejemplar. Se pusieron en oído y corazones de los muchos asistentes un montón de avances, de ideas y propuestas en las que se está trabajando a nivel de educación, ecología, sociología y sanidad, en un lenguaje que hace más de diez años no venimos escuchando en nuestros políticos, un lenguaje alto, claro, con tono de invitación al ciudadano, con aroma de verdad y esperanza. Se explicó que las propuestas económicas están todavía en proceso. Estas son más complicadas y su redacción correcta merece un tiempo de reflexión y limpieza de lo visceral para entrar en terrenos diplomáticos. Se explicó que el Campamento mismo responde a una metáfora de lo que debería ser una sociedad participativa en los asuntos fundamentales. Esa sociedad que ya no existe y que se pretende recuperar desde el movimiento DEMOCRACIA REAL YA. Ese es el sentido del dibujo de los sectores distribuidos por toda la plaza. Se nos ha comentado que ese mismo sentido tienen cada uno de los Campamentos que cada vez se van multiplicando más y más por ciudades y pueblos no sólo del territorio nacional. También se apuntaba ayer tarde que en breve comenzarán a prolongarse delegaciones a universidades y otras instituciones y barrios, y eso está bien porque sólo los especializados en las materias podrán definir propuestas concretas tras el filtro de las necesidades de los ciudadanos. Pensaba en delegaciones en Facultades de Económicas para los asuntos de Economía, en la de Medicina y Farmacia para los de Sanidad, y por ese mismo motivo ir colocando en cada Facultad correspondiente una delegación para tratar los asuntos del departamento propio. Y en esas delegaciones del movimiento deberían tener voz y protagonismo no sólo estudiantes y profesores sino también profesionales que se unieran a los de Formación para aunar con su Realidad todas las ideas.
Pero lo más destacado de la asamblea de hoy ha sido la intervención de las dos jóvenes abogadas que coordinan el departamento jurídico en Valencia, desde el cual se está elaborando la redacción de todas las propuestas por las vías legales. Que no somos anarquistas ni ningún bicho raro como pretende dar a entender algún personaje abyecto desde alguno de los ¿medios de comunicación? que ya todos conocemos; o incluso en alguna reunión familiar en las que siempre surge uno de esos rostros con ironía insultante y sonrisa de gaviota triunfante cuando estamos aquí incluso para mejorar su propio futuro y el de sus hijos.
Pero como decía, intervinieron ellas, las abogadas, justo cuando comenzaba a percibir una dispersión de ideas, dispersión incluso en la estructura de participaciones ciudadanas que en un principio fue generosa y grácil, con una amplia gama de intervenciones con puntos diferentes, pero que ya se debía empezar a dirigir esa voz ciudadana y plural hoy hacia la líneas concretas o los superobjetivos que han de quedar claro y concreto, en mi opinión de ayer, en mi opinión de hoy y mañana. Y en eso por fin dimos felizmente, porque un decálogo de intenciones, una suma de medidas que se quieren que se pongan en marcha no es posible, tal y como ha dicho una de las compañeras del departamento jurídico, si no se reforma –quedaos bien con el siguiente número- el artículo 87.3 de nuestra Constitución. Ese que ahora mismo paso a transcribiros:

87.3. Una Ley orgánica regulara las formas de ejercicio y requisitos de la iniciativa popular para la presentación de proposiciones de Ley. En todo caso se exigirán no menos de 500.000 firmas acreditadas. No procederá dicha iniciativa en materias propias de Ley orgánica, tributarias o de carácter internacional, ni en lo relativo a la prerrogativa de gracia.

Se apuntaba que este artículo IMPIDE a la ciudadanía poder decidir, poder promover un cambio en alguna ley porque esa redacción es el obstáculo que se va a encontrar cada vez cualquier tipo de colección de millones de firmas. Así que todos a proyectar en ese número, en el 87.3, y a que se nos quede bien en la cabeza, porque es el contenido que tiene ese número el que primero hay que conseguir modificar para poder ir demandando cambios en las políticas y las leyes electorales, y en tantos otros asuntos que ya vienen resumidos en el decálogo que publiqué hace un par de días y que podéis leer todos dentro de la página www.valencia.tomalaplaza.net

Con artículos como ese nos tienen controlados para no poder ejercer la exigencia de un referéndum para asuntos importantes como decidir actuaciones bélicas, aprobar presupuestos excesivos y faraónicos para proyectos calatravescos o de cualquier tipo que comienzan presupuestados con 40 millones de euros y acaban costando 100 millones en época de crisis para un recinto que sólo se utiliza 2 semanas al año, como es el caso del absurdo Ágora.

Incidieron fuertemente en ese número: 87.3 y ya justo cuando volvía a casa no dejaba de posicionarlo en mi mente al tiempo que regresaba cierta idea: Pensad por un momento, ¿por qué cuando un electrodoméstico no nos funciona nos vamos directamente a leer las instrucciones y cuando nuestra sociedad no funciona, sencillamente no hacemos lo propio con la Constitución? ¿Por qué no se entiende ese texto como una redacción susceptible de modificaciones coherentes en función de los tiempos que van transformando las formas y fondos de las sociedades y sus necesidades, y seguimos erigiéndolo como un bíblico y salomónico credo con peligro de cometer pecado mortal por el solo pensamiento de alterarlo en alguna coma? ¿No somos bien distintos a los que fuimos en el 1978? ¿No eran los miedos otros, otras las necesidades, otros los desafíos e ideas? Yo soy sólo un ciudadano que hace tiempo comencé a cuestionarlos a todos y a hacerme un montón e preguntas. Y tú, ¿te las estás haciendo? ¿Por qué no modificar ese artículo 87.3?

Reflexiones tal vez cuánticas de Jean Paul Sartre


El miedo a la revolución. J.P. Sartre
No estoy completamente de acuerdo con Marcuse. Ante todo hay que definir qué se entiende por “movimiento revolucionario”. Es evidente que esto designa, en primer lugar, un movimiento en que las personas tienen en común, si no una ideología, por lo menos una voluntad de ruptura con el sistema en que viven, una toma de conciencia de la necesidad de inventar nuevas formas de lucha y de contra-violencia. Pero también supone que el movimiento tiene la posibilidad, al menos teórica, de hacer la revolución.

En Francia hay 700.000 estudiantes. No veo en absoluto cómo podrían arrancarle el poder a la burguesía, o a los “padres”, o a quien fuera quien lo detentare, si no se les unen los trabajadores. Los estudiantes pueden ser un detonador; acaban de mostrarlo. Pero eso es todo. Por lo demás, tienen perfecta conciencia de ello.

Para tener una posibilidad de hacer la revolución hay que ser capaz de oponer un contrapoder.

Y frente al aparato represivo de las clases poseyentes, del gobierno, del ejército, el único contrapoder que puede ejercerse es el de los productores, vale decir, el de los trabajadores. El arma del trabajador – la única, pero es el arma absoluta- es la negativa a entregar su producto a la sociedad. Entonces, todo el sistema se detiene. Pero esta ruptura sólo puede efectuarse si el productor entra en la lucha. Decir que la clase obrera, que es la única productora, queda suprimida como fuerza revolucionaria en las sociedades “de consumo” equivale a decir que ya nunca habrá revolución en estas sociedades. Sé que tal es la conclusión de Marcuse. Pero creo, justamente, que se ve desmedida por lo que acaba de ocurrir en Francia.

Porque en fin de cuentas los estudiantes no han estado solos. Diez millones de huelguistas los siguieron. No el primer día, pero por supuesto, ni hasta el final. Pero lo bastante rápido y lo bastante lejos como para que los obreros mismos hayan quedado asombrados.

Se han encontrado comprometidos, sin haberlo concertado, en un movimiento que iba radicalizándose cada vez más; espontáneamente, y que desembocaba en una nueva reivindicación: la de la dignidad, soberanía y poder. Se han arrojado a la acción con un novísimo sentimiento de libertad, de invención, pero sin comprender siempre lo que sucedía. Prueba de ello es que cuando se les dio la palabra, cuando se les pidió votar, entregaron su voto – en todo caso, muchos lo hicieron – a de Gaulle. Volvemos a encontrarnos el desajuste de que hablaba en una sociedad política completamente calma – la que acabamos volver a hallar – y una realidad social de violencia, que se puso de manifiesto durante el mes de mayo. En la acción todo era claro. Pero cuando se les pidió a los trabajadores que le pusieran un nombre a lo que reclamaban,, respondieron: “De Gaulle”. Es clásico. Lo importante es que la acción haya tenido lugar, cuando todo el mundo la juzgaba inimaginable. Si esta vez ha tenido lugar, puede reproducirse, y esto es lo que invalida el pesimismo revolucionario de Marcuse.

lunes, 23 de mayo de 2011

¿te lo vas a perder?...


Es emocionante vivir diariamente la organización, la creatividad, el civismo, el respeto, la sonrisa, la seriedad, el argumento, la complicidad, la fuerza, el cariño, la inteligencia, la pluralidad, la indignación, la humanidad, la poesía, la imaginación, la comunicación, el aprendizaje, la escucha, el silencio, la propuesta, el aplauso, el color, la esperanza, la lucha, la generosidad, la diversidad, la madurez en los jóvenes, la juventud en los maduros, y sobre todo la ilusión y el sueño en una sola hora en la Plaza... la del 15 de mayo...