jueves, 24 de junio de 2010

carpe diem


" (...) dum loquimur, fugerit invida aetas: carpe diem, quam minimun credula postero"

" (...) mientras hablamos, huye el envidioso tiempo. Aprovecha el día y no confíes lo más mínimo en el mañana"

Horacio ante la tumba de Arquitas ( Odas, I,11)

martes, 22 de junio de 2010

Ciudadano sin forma

En este espacio
no sé si escondido
no sé si habilitado
para las palabras
o las soledades,
aquí, en el abrigo
de suaves cuadernos
o vacíos nubiles,
en la mañana mansa y clara,
decido nuevamente
detener el estío,
suspender su vibración
naranja y celeste,
para respirar memoria,
ficción, idea y tal vez nombre.

Hoy que no siento
definición concreta,
ni ideología o corriente.
Hoy que soy ciudadano
sin forma, invisible,
porque no sé dónde fueron a parar
mis ímpetus de soflamas y revoluciones.
Dónde mi inquietud de información
y de cambio de conciencia.
Dónde aquel yo, sediento de respuestas.

Acudo a los cafés
y a los labios posibles
de las chicas burguesas tan conquistables a media tarde
como un vegetal acomodado,
reclamado por aquella farsa o escaparate,
arrastrando pusilánime mi silencio y perfume.

Sin conciencia clara,
dejándome seducir por portadas
de revistas que maquillan las verdades,
por automóviles biplazas,
por viviendas imposibles.
Y sólo la risa fácil
persigue a las fáciles comedias opiáceas
de las alienadoras televisiones.

Aquí estoy hoy,
encallado en lo confortable,
siendo consciente que se detuvo
en el camino,
no sé muy bien cuándo,
no sé muy bien dónde,
mi energía, mi purismo,
mi afán, mi deseo,
mi lucha, mi justicia,
mi ansia de apellidar

de otra forma al mundo,
mi verdadero norte.

Vuelvo a mirarme seriamente al espejo,
me lavo la cara y mis divagaciones,
y ya de nuevo mi alma se interroga.
Ya parpadea mi pensamiento decidido.
Ya regresan mis verdades dictadas desde el aire.
Y ya también las miradas,
y ya las manos,
y ya las heridas
y ya las frentes,
y ya el clamor,
y sí…
ya mis versos nuevamente me encienden.

jueves, 27 de mayo de 2010


Porque me gusta acariciar las páginas, subrayarlas, dejar huellecitas en ellas; porque me gusta contemplar el libro como dormido en siesta, o traviesamente esperando sugerente y seductor a que inicie en él, con él, mi viaje de letras; porque quiero que una vez leído tenga la posibilidad de un periplo incontrolable hacia otras manos distintas que, en otro tiempo y lugar, tocarán las mismas páginas, y por tanto, de alguna manera, mis manos mismas; porque amo lo tangible de sus diferentes formas, de sus diferentes tamaños y texturas, porque son amigos individuales y en conjunto a los que se les pide ayuda, con quienes se comparte el tesoro intransferible de las soledades nuestras; porque sin ellos en papel yo no tendría el mismo espíritu ni tal vez las inquietudes que puede que tú también tengas. Por todo ello, realmente, no creo que el e-book entre de lleno en mi vida...

jueves, 13 de mayo de 2010

Alfred Jarry y UBU REY

Jarry era un poeta influenciado por Baudelaire. Fue un crítico ferviente de la sociedad parisina. A los 20 años, llegó de Bretaña después de ser expulsado del Liceo. Desarrolló varias facetas artísticas, todas ellas con enorme genio. Entre sus escritos figuraban, entre otras muchas cosas, seis fragmentos dedicados a un personaje que creó cuando era un adolescente estudiante: el padre Ubú. Todo había surgido con una obra de títeres donde satirizaba a un pedante profesor de física, y que aprovechó en París potenciándole como patético fanfarrón prototipo del burgués de su tiempo, en el que el naturalismo se erigía en escena y la crisis de valores en la política y el resto de la vida pública.

La obra se convierte así en un claro exponente del simbolismo, movimiento que pretendía una mayor pureza para el arte, así como la búsqueda de un mundo superior ideal. Los simbolistas unían en sus trabajos erudición, crítica social y misticismo. En el Teatro, rechazaban el actor naturalista por humano, y por tanto por imperfecto.

Ubu Rey fue estrenada en París el 10 de diciembre de 1896, con un gran escándalo. Su estreno se interrumpió varias veces por los abucheos de los ofendidos y los vítores de los vanguardistas. Jarry había provocado un ataque frontal al público, hasta entonces sólo derecho exclusivo del bufón de la corte, del payaso, del cómico de variedades. Después del estreno la obra fue presentada sólo dos veces más con títeres mientras Jarry vivía.

Convencido de vivir en un mundo sin sentido, Alfred Jarry se propuso un sistema ilógico de la existencia: la patafísica. Practicó sobre su cuerpo esa filosofía hasta su autodestrucción a los 34 años. Y murió el día de Todos los Santos de 1907 de meningitis tuberculosa en el Hospital de Caridad. Apollinaire y los surrealistas redescubrieron a Jarry en 1916, lo reconocieron precursor de los pintores, compositores y poetas que rechazaban las formas tradicionales como falsas imágenes de un universo absurdo.

Jarry continuó la saga del Padre Ubú con Ubú en la colina, Ubú Cornudo y Ubú Encadenado. Pero es Ubú Rey la obra que fue representada por numerosas compañías. Su importancia radica en erigirse como canal para la renovación y ruptura del discurso y la práctica teatral contemporánea, y ser uno de los precursores del surrealismo, y del teatro del absurdo.

A día de hoy conmueve que una obra tan distorsionadora se acerque tanto a la realidad de los gobernantes autonómicos que nos tocan. Conmueve que lo verdaderamente patafísico hoy en día acontezca en ayuntamientos y palacios presidenciales donde se agrupan los Ubus como en un campo de coles.

domingo, 9 de mayo de 2010

de cuando en cuando...

de cuando en cuando

una piruleta amenaza a un lápiz

una hormiga quiere ser elefante

una nube se enfada entonces

y un fusil escupe muerte

a la vez en otro lugar

un sol amelocotona el cielo

una gota sonríe al otoño

y el aire nos alrededoriza suaves valses

mientras las miradas son libros abiertos

y gritos imposibles otras ciudades

de vez en vez

las huidas son te quieros

los reencuentros hasta nuncas

los besos bofetadas de dulces cementos

mientras los olvidos son circulares

y futuros cometas las soledades

de cuando en cuando

la abuela o la madre

el niño o la amante

la tierra o el trayecto

el edicifio o el pobre

de cuando en cuando

la vida

que es huida o estancia

broma absurda o coherencia

la vida infinitamente

que no deja de ser pese a todo

viaje sorpresa juego y magia.

sábado, 8 de mayo de 2010

Mi querido Galiardo

Siempre que me reencuentro con mi querido Juan Luis, ya sea en rodajes, ya sea en Teatros, ya sea tomando un café en el que disfruto de su verbo y su sabiduría, de su ironía y su concepto esperpéntico de la vida y de este extraño y mediano lugar que es el país nuestro, como él mismo siempre apunta; cada vez que compartimos un momento, siempre se me queda en el alma como uno de esos grandes instantes que acontecen en forma de regalo que le ofrece a uno la vida. El otro día disfruté enormemente de su genial interpretación de EL AVARO de Moliere en el María Guerrero, pero sobretodo de una charla tan rica o más quizás que esos platos de jamón ibérico que nos sirvieron generosa y gentilmente en la taberna del Gijón donde uno respiraba en cada instante una especie de privado retal de sencillo tiempo histórico.

jueves, 6 de mayo de 2010

EL REGRESO A NINGUNA PARTE

Ya tenemos la música. Excelente de trabajo, como siempre, de monsieur Vincent Barriere. Ahora a ultimar retoques de audio y pronto a lanzar la película a vuestros corazones...