domingo, 10 de abril de 2011

CRÓNICA DE LA MOSTRA 2



Tras una mañana intensa en la que tengo tiempo de dar una clase de 3 horas y de visitar a mi querido amigo Guillermo Gómez-Ferrer en la Feria del libro para un intercambio literario pendiente me preparo para otra frenética y maravillosa jornada
funde a oscuro
Del oscuro fundimos a...
Café frente a los LYS preparándome para la primera presentación de la tarde: ANGELE ET TONY, francesa e intimista, tan real que parece un documental en estado puro. Qué de verdad consiguen los franceses en la ficción. Qué de ficción en nuestras propias realidades a veces... Conozco a Clotilde Hesmes, su protagonista, brutal en pantalla, tan distinta a la que conozco en el hall que me hace presagiar estar delante de una futura y deliciosa bestia cinematográfica.
corta a
Me dirijo al salón de actos de Correos. Allí recibo la noticia del fallecimiento de uno de los más grandes directores de actores de la historia del cine, Sidney Lumet. Pero la vida sigue. Clase magistral de otro grande, Michael Radford. Tardaré mucho tiempo en volver a vivir un momento tan especial en mi viaje de constante aprendizaje. Sus apuntes sobre dirección de actores son todo un estímulo. Sus respuestas a mis preguntas sobre la dirección de Al Pacino y Jeremy Irons en EL MERCADER DE VENECIA todo un regalo. Le pido que me firme las carátulas de dvd de EL CARTERO Y PABLO NERUDA y de la citada adaptación de Shakespeare. Le comento mi charla con Sir Michael Caine hace unos meses en Harrod,s, acerca del famoso "I don,t blink and I just keep going". Concluye la clase y reafirmo mi pasión por este trabajo de creación, por ser actor, por contar historias. Pillo la vespa con un montón de apuntes que pronto pasaré a ordenador para ir engrosando el material que preparo para un futuro libro sobre interpretación.
corta a
Plaza de la Virgen. He llegado andando desde el Teatro Principal. He tenido que dejar la vespa allí porque la calle está cortada. A lo mejor se trata de SPECTRA que intenta impedir que asista al concierto HOMENAJE A JOHN BARRY y 007. Misión cumplida. Llego a tiempo. Pero sólo puedo escuchar algunos temas. Justo cuando se va tiñendo el cielo de una noche violácea y mágica suena, sí, el tema principal. Es indescriptible escuchar los conocidos acordes distribuidos por toda la plaza por una nada desdeñable orquesta. Con el tema de Goldfinger he de regresar a los LYS pitando para la presentación de BRIGHTON ROCK de Rowan Joffe.
corta a
Vino con los amigos de organización en el BALDO y entrada a sala. Conozco previamente a Rowan y a su encantadora mujer porque resulta que son amigos desde hace tiempo de mi querida Ainhoa. Increíble la de carambolas cósmicas que voy coleccionando últimamente. Ya hablaré de ellas en otra ocasión. Presento la peli. Me quedo a verla. Vuelvo a viajar al Brighton de los veranos de mi infancia y adolescencia de la mano de un enorme cineasta. Rowan Joffe es uno de esos innovadores, y firmes herederos de una tradición de narradores fílmicos. Hay en su cine el clasicismo elegante que a veces se pierde. Hay también una indiscutible y renovada mirada. Me gusta la peli. Llega a mis tripas, y altera en ocasiones mis neuronas. Salgo de la sal tras la proyección.
corta a
Llegada a casa para dejar la bolsa con cantidad de material inservible para una noche en Calcata.
corta a
CALCATA. Entro en el local y suenan temas de James Bond de tal forma que parece uno encontrarse en cierta secuencia de la saga. No sé si pedir un Martini con Vodka agitado no batido, o una cerveza. Opto por lo segundo. Y a lo largo de la noche ruedo varias tomas de esa misma secuencia...
Pasan ya de las 4 cuando regreso a casa sonriendo al saber que el de hoy ha sido un... "bond día"
funde a negro

sábado, 9 de abril de 2011

CRÓNICA DE LA MOSTRA 1


Crónica de la MOSTRA:
8-4-2011
Roger Moore de nuevo en la gran pantalla. Qué gozada verle esquiar en Cortina D,Ampezo...
Café con mi padre y risas antes de la...
Entrevista para Canal 9 como director de EL REGRESO A NINGUNA PARTE.
corta a
Presentación y visionado de el ARTIFICIO. Me siento junto a una simpática Paola Dominguín que me ofrece sus palomitas. Le agradezco y le digo que no gracias. Me dice: tú mismo, pero igual luego te apetecen y ya no quedan. Al cabo de unos minutos confirmo que tenía razón. Enorme Jose Enrique. Todos talentosos, guapísimos y guapísimas. "Apañadicos y muy bien" como diría mi querido Jaume. Sobretodo tú Paula, sí, superaste lo que ya sabes...
enlaza con
Conozco a Guillaume Canet. Charlamos antes de lanzarme a presentarle a él y su película.
funde con
Me lanzo a toda leche a otra sala a presentar el 1er capítulo de PIRATAS de Telecinco. Entre los actores me dicen en último segundo que también llame al escenario al creador de la serie, Carlos Portela. Con las prisas digo Portola. Y tras la reacción de Oscar Jaenada pienso... menos mal que no he dicho Joenada o Pirotas...
corta a
Vuelvo a la sala 3 para ver la peli de Canet y confirmo con lágrimas incluidas y totalmente conmovido que me encuentro ante una obra maestra, LES PETITES MOUCHOIRS. Encantador Guillaume Canet, fascinante su película. No os la perdáis. En España vendrá titulada como PEQUEÑAS MENTIRAS SIN IMPORTANCIA.
Con el delicioso sabor de la peli francesa decido retirarme a casa a descansar cuando es casi la 1.30 am

Hoy me depara otra jornada llena de acontecimientos y actividades... seguiré contándoos

lunes, 4 de abril de 2011

EL REGRESO A NINGUNA PARTE



Estrenamos por fin EL REGRESO A NINGUNA PARTE el próximo domingo 10 de abril a las 18.30 horas en Sala 9 de los Cines Lys, dentro del marco de la MOSTRA DE CINE de Valencia. A partir del domingo comienza otro viaje, el de la colección de pantallas de posibles festivales.
Totalmente influido por mi experiencia como actor “de guerrilla” dentro del marco del Festivalito de la Palma, y habiendo comprobado que si dentro de uno palpita con fuerza incontrolable la necesidad imperiosa de contar cierta historia no se necesita más que el coraje y una línea argumental concreta, me lancé a recoger los últimos cinco días como emigrantes españoles en Aachen, Alemania, de Mercedes y Domingo, unos de tantos héroes anónimos de los que en su día dejaron la España gris de los sesenta, en busca de una vida tal vez mejor en una tierra lejana.
Durante mi semana en Aachen, filmando la cruda verdad diaria y última de Mercedes y Domingo, ya jubilados y sin hijos, coleccionando despedidas, algunas risas y otros tantos llantos, tenía presente en todo momento la estética de Kean Loach, el pulso dramático en ocasiones concretas de Fellini, y sobretodo tenía el corazón encogido en muchos momentos en los que detrás de la cámara recogía los silencios, la desnuda verdad, y el penúltimo de los tiempos confusos de esos emigrantes españoles llamados Mercedes y Domingo, mis tíos, regresando a un lugar no muy claro.
A todos y cada uno de esos emigrantes españoles de los sesenta, a cada uno de los emigrantes de todas las geografías y tiempos está dedicado este REGRESO. Y por supuesto a Mercedes Martín y Domingo Murillo los auténticos protagonistas de este viaje por su enorme generosidad al entregarnos todos sus momentos.

jueves, 17 de febrero de 2011

Curso de ORATORIA Y TEATRALIDAD


Un curso a medida de los profesionales que pretendan mejorar técnicas de comunicación desde una nueva perspectiva, más práctica y efectiva.

COMUNICAR: El poder de la Imagen personal en la comunicación. Comunicamos, a veces sin querer. Controlar qué es lo que comunicamos y cómo lo hacemos es necesario para hacer de este proceso una herramienta de éxito.
VERBAL Y NO VERBAL: Economía gestual, actitud corporal, lenguaje no verbal. Entenderlo, valorarlo, analizarlo. Saberlo controlar para mejorar nuestra imagen.
TEATRALIDAD Y EXPRESIÓN. Técnica, recursos e improvisación. Romper el hielo, eliminar el miedo escénico.
LA PRESENTACIÓN. Tus primeros 30 segundos son la clave. Articular un mensaje relevante y original. Causar impacto y ser recordados.
ACTITUD Y COMPORTAMIENTO para las reuniones. Hablar en público.
Una metodología responsable y comprometida con el éxito:

Grupos reducidos.
Planteamiento eminentemente práctico
Se combina la experiencia y el conocimiento
Sesiones grabadas en vídeo para su análisis
Para más información puedes visitar nuestra página de facebook ORATORIA Y TEATRALIDAD o enviarnos un mail a: pablo@mgtcomunicacion.es

martes, 8 de febrero de 2011

Sobre el Texto

Acabo de encontrarme con estas declaraciones de Eduardo Vasco, director de la Compañía Nacional de Teatro Clásico, acerca del trabajo previo de texto que realiza la compañía antes de comenzar el trabajo escénico. Me parece muy ilustrativo y sugerente:

"No, se da cerrado, aquí los actores en la Compañía tienen un taller sobre el texto, fundamentalmente sobre el verso y su sentido. Primero se imparte un taller que suele ser unos meses antes, donde se «desencripta» el texto, de alguna manera, se resuelven los significados, hay un trabajo sobre sentido, prosodia, etc. del texto y un trabajo formal, de decisión sobre cómo se va a abordar ese texto, cuál es el mejor camino a seguir. En algunos casos no es tan complicado porque la métrica es la habitual; pero en otros, como el teatro de Gil Vicente por ejemplo, hace falta ahondar en nuevos tipos de metro, pies quebrados, etc., con lo cual participan en ese taller y trabajan una o dos semanas únicamente sobre ese aspecto, y de una manera muy aséptica, sin que el director entre más que cuando está técnicamente definido. El único fin es que los actores conozcan en profundidad cuál es el material que tiene entre las manos. ¿Cuál es la ventaja de esto? La ventaja de esto es que los actores llegan con todo el texto aprendido y conocido, con lo cual se convierten en individuos mucho más creativos, ya que cuando un actor llega a los ensayos a aprenderse el texto, los movimientos, etc. tiene su cabeza tan ocupada que es muy difícil que pueda formular ningún tipo de propuesta. Todo esto permite que nuestros actores lleguen muy preparados al inicio de los ensayos. Participen como individuos creativos, activos, inteligentes"

jueves, 27 de enero de 2011

la voz de nuestros mayores

Viejo:
Quince años que ha vivido ella, son ella misma. Pero ¿por qué no decir que tiene quince nieves, quince aires, quince crepúsculos?¿No se atreve usted a huir?, ¿a volar?, ¿a ensanchar su amor por todo el cielo?
Joven:
(se cubre la cara con las manos)
¡La quiero demasiado!
Viejo:
(de pié y con energía)
O bien decir: tiene quince rosas, quince alas, quince granitos de arena. ¿No se atreve usted a concentrar, a hacer hiriente y pequeñito su amor dentro del pecho?
(...)
Así que pasen cinco años
LORCA

para todos aquellos adolescentes que siguen pensando que nuestros mayores no tienen ya nada que decir...

lunes, 3 de enero de 2011

La forja de un Comunicador

Hace tiempo me hice una determinada pregunta: ¿Qué nos diferencia como comunicadores potenciales en nuestro país con respecto a otro tipo de naciones como Inglaterra, Francia o Alemania?
Desde el mismo instante en que cerré calladamente el signo de interrogación a tal cuestión acudió a mí enseguida la respuesta, esa que me ha acompañado durante todos los años de formación y docencia en el Arte Dramático: Que sencillamente no lo somos.

No voy a negar que existe gente en nuestro país, en cada una de sus geografías, con un don natural para expresar ideas, ilusiones, revolucionarias propuestas; y otras que, por el contrario y debido a circunstancias diversas (educación, familia, historia personal, etc) sencillamente no lo tienen. ¿Es esto un problema? Definitivamente no, porque todo ser humano es susceptible de llegar a ser, no solo un comunicador, sino un buen comunicador, potenciando sus capacidades, sus posibles “armas” fusionando la actividad docente de oratoria y comunicación con la de los juegos propios de formación y práctica actoral, así como con ejercicios de afianzamiento personal a nivel individual o en medio de un grupo de trabajo.

Por ir añadiendo preguntas para el hallazgo de soluciones, también deberíamos formularnos: ¿Qué hace a los otros países tener, en un amplio sentido general, una buena disposición para la comunicación por parte de sus profesionales?

Esta es una pregunta que muchos se han hecho a lo largo de los años y que encuentra respuesta en un sencillo punto que a casi todos se les pasa por alto. No para quienes nos dedicamos a la formación y a la actividad del Arte Dramático durante considerable tiempo y diversidad de fórmulas.

¿Respuesta? Ahí la tienen:

Es un sencillo problema de Educación.

Lejos de las tradicionales fórmulas educativas de otros países forjadores de oradores y convincentes agentes de la expresión de ideas a base de una educación que desde edades tempranas a caminado de la mano del ejercicio teatral, tanto en escuelas primarias como secundarias y estudios superiores, en los actuales Centros Educativos de nuestro territorio nacional, aunque existen voluntades concretas y particulares muy localizadas en algunos colegios públicos, en otros privados, donde se prima considerablemente la actividad oral en el alumnado, no hay que negarlo, el hecho constatado es que la mayoría de los estudiantes no han vivido el recomendable ejercicio de levantar una obra teatral entre los compañeros y resolverla para un determinado grupo. Esta dinámica siempre ha potenciado la voz, el gesto, y en definitiva el conocimiento enorme de uno mismo y de las capacidades y defectos para la expresión escénica de los demás compañeros. Sin un análisis o estudio concreto se forjan así, con la puesta en marcha de varios montajes paralelos a su formación, futuros profesionales que lejos del Teatro, ya encarando sus profesiones hacia los más diversos campos, son conocedores de la contextualización en el espacio, del potencial de sus gestos concretos y de la economía de los mismos, de la estructuración de los textos y de los mensajes, soterrados o no, que han de lanzar a una audiencia o a un solo cliente. Se queda sellado en las naturalezas de los chicos jóvenes que han sabido rescatar los subtextos de los autores clásicos o contemporáneos, que han sabido luchar contra los elementos en grupo, en trabajo colectivo, para dar forma a una pieza de teatro como una entidad concreta y nada endeble donde se ha sabido elaborar una selección de signos interpretativos no sólo en la actuación, sino también en cada uno de los departamentos (vestuario, escenografía, etc) todo aquello que es importante para que el mensaje, la idea de la obra, sea alcanzado sin dificultad por todo espectador, toda audiencia. Nada curte más que esta dinámica tan aplicada en países europeos ya anteriormente citados

En el nuestro, por el contrario, aunque apuntábamos que de manera puntual y muy localizada, desde cursos tempranos ejercitan el enfrentarse al momento tangible y real de exposición de temas o evaluaciones delante de sus compañeros que actúan de ese modo como una audiencia, como un tipo de público. No se llega a la amplitud de la actividad porque no se soluciona en ese sentido la carencia posterior y general de la que hablábamos. No, claro que no. Rotundamente no. Porque estas prácticas consisten en ir forjando un poco la oratoria, el enfrentarse con público, sí, pero nada de la proyección de voz, de la economía del gesto, de la gestión de los signos, de los puntos de inflexión, del asumir la estructura narrativa de la exposición, del dominio de las pausas dramáticas, del pisar con corrección el suelo, de dominar el lenguaje escénico, de saberse capaz de convencimiento y figurado aplauso, de conocerse perfectamente (dónde se encuentran nuestras carencias, cómo suplirlas; dónde nuestras virtudes, cómo mostrarlas). No, claro que no enseñan eso en escuelas ni en posteriores Centros de Estudios Superiores ni Universidades nacionales nuestras y por ello los posteriores pánicos escénicos insuperables de abogados licenciados cum laude ante sus primeros cursos, o el de ciertos comerciales o ejecutivos de cualquier índole o ámbito que deben convencer con mensajes e ideas, sobre una nueva fórmula o producto.

En el resto de países SÍ que tienen esa capacidad interpretativa, ese poder de comunicación, ese saber desplegar mecanismos escénicos ya sea para una conferencia ante cientos de oyentes, ante una charla con un grupo de clientes, en presentaciones, en exposiciones de productos o ideas. Y la tienen por una razón muy sencilla, la llevan en el código genético, la han entrenado de un modo subconsciente o no, porque en todo momento en ciertas naciones se ha forjado una educación y práctica teatral paralela a los estudios académicos. En ciertos lugares docentes incluso se ha dado una importancia de asignatura al hecho del Teatro y la Interpretación. Sabiendo que somos todos Actores en la vida, al fin y al cabo, interpretando roles diferentes cuando nos sumergimos en los determinados ámbitos laborales.

Actualmente existen cada vez más en nuestro país Talleres, Whorkshops, Seminarios sobre Interpretación o Teatro, cuyo contenido, la mayoría de las veces es dirigido a propios profesionales o estudiantes de Arte Dramático, labrando un sistema endogámico que debería abrirse a otros campos. Y, así mismo, también hay monográficos o cursos de oratoria y comunicación para los profesionales no actores. Pero por qué no fusionar ambas disciplinas para en un período razonable probar a conocernos y potenciarnos nosotros mismos, saber modular la voz, expresar con nuestro gesto y movimiento, economizar el tiempo y saber matizar los mensajes, los signos. Claro que es posible. Y hacerlo con prácticas grabadas para inmediato posterior análisis, dándole al profesional que se lanza a estas prácticas revolucionarias de formación las armas y directrices necesarias para tener a lo que agarrarse empíricamente frente a los posteriores desafíos ante audiencia o clientes.

Es posible, claro que sí. Y lo es porque todos y cada uno de nosotros tenemos dentro el potencial de un comunicador único. La cuestión es sencilla, sólo saber explorarlo, localizarlo, entrenarlo, preparar ese potencial para que emerja en esas concretas ocasiones en las que el resultado de un enorme y notable trabajo anterior por parte de todo un equipo, de toda una empresa, llamado producto o idea no quede diluida en la sala, no alcanzada por las mentes y corazones de los asistentes por culpa de un no conocerse a uno mismo como se debería en el contexto de una exposición ante decenas o más de cien asistentes.