Dos momentos memorables en Villanueva de los Infantes el pasado 28 de agosto. En uno de ellos estoy sentado en la misma mesa que recogió las últimas palabras y sonetos de Don Francisco de Quevedo. Esa misma era su celda, esa misma su otra pequeña estancia donde durmió, y donde se abandonó al sueño último. Estoy sentado ahí horas antes de ser investido como Comendador de la Orden Literaria Francisco de Quevedo. Se me nota lleno de orgullo e ilusión en la foto. No fue para menos. Hoy mismo sigo con la responsabilidad del cargo que juré de por vida. Siempre he creído que todo escritor debe hacer un ejercicio crítico con el tiempo y los gobernantes que nos tocan si llega el justo caso. El poder de una palabra concreta puede ser mucho más inmenso que el que se piensa. Por ello hay ciudades como Valencia en la que se ha conseguido la casi aniquilación de toda la tradición editorial que en otros tiempos fue puntera. No hay que amilanarse ante los posibles y actuales Condes Duques de Olivares, señores untados en tramas de cemento y dudoso ladrillo. No hay que quedar en silencio ante las políticas nefastas en contra de la educación, la cultura y el libre pensamiento. Debemos de preservar al individuo como se infinito y único cuyas ideas han de surgir libres y respetables con una base socrática de fondo. Hoy se precisan las quevedianas formas, en el tiempo en el que sólo se fomenta la conquista fácil de ese obtuso y fosco señor llamado Dinero.
lunes, 30 de agosto de 2010
Comendador de la Orden Literaria Francisco de Quevedo
Dos momentos memorables en Villanueva de los Infantes el pasado 28 de agosto. En uno de ellos estoy sentado en la misma mesa que recogió las últimas palabras y sonetos de Don Francisco de Quevedo. Esa misma era su celda, esa misma su otra pequeña estancia donde durmió, y donde se abandonó al sueño último. Estoy sentado ahí horas antes de ser investido como Comendador de la Orden Literaria Francisco de Quevedo. Se me nota lleno de orgullo e ilusión en la foto. No fue para menos. Hoy mismo sigo con la responsabilidad del cargo que juré de por vida. Siempre he creído que todo escritor debe hacer un ejercicio crítico con el tiempo y los gobernantes que nos tocan si llega el justo caso. El poder de una palabra concreta puede ser mucho más inmenso que el que se piensa. Por ello hay ciudades como Valencia en la que se ha conseguido la casi aniquilación de toda la tradición editorial que en otros tiempos fue puntera. No hay que amilanarse ante los posibles y actuales Condes Duques de Olivares, señores untados en tramas de cemento y dudoso ladrillo. No hay que quedar en silencio ante las políticas nefastas en contra de la educación, la cultura y el libre pensamiento. Debemos de preservar al individuo como se infinito y único cuyas ideas han de surgir libres y respetables con una base socrática de fondo. Hoy se precisan las quevedianas formas, en el tiempo en el que sólo se fomenta la conquista fácil de ese obtuso y fosco señor llamado Dinero.
Brubaker

Siempre la había visto empezada en la tele, así que, como en tantas otras ocasiones me plantee algún día verla en dvd con la religiosidad que se merecen ciertos títulos: todo apagado y desconectado, una copa de vino, tal vez dos, y a recibir la historia plenamente. Me encantó. Una de las mejores pelis carcelarias, con interpretaciones majestuosas del señor Redford y Yaphet Kotto, así como un concreto y gran mensaje. Ah, aquellos tiempos de fabulosa contracultura y nobles ideales... Es viendo este tipo de historias como uno se recuerda a uno mismo el por qué de dedicarse a la difícil y maravillosa artesanía del cuento de historias.
jueves, 19 de agosto de 2010
Cala Deiá
Baño al atardecer en la Cala casi en penumbra. Invocando a las homéricas musas de Robert Graves cuando ya el cuerpo entero se sumerge en esas mismas aguas, cuando ya el mismo salitre acaricia el alma. Mismas rocas para las respuestas al desenlace de otro capítulo de su YO CLAUDIO, mismos perfiles de pinos que arañan el suave cielo. Uno también va buscando en los paisajes las respuestas para otros personajes del S XVI, o quizás las busca sencillamente para uno mismo.
lunes, 16 de agosto de 2010
Comendador de la Orden literaria de Francisco de Quevedo
Ese es el título que tendré el honor de recibir el próximo 28 de agosto en Villanueva de los Infantes. Quería compartir con todos vosotros la noticia. En breve os dejaré publicada alguna foto de la ceremonia y de mí mismo con el hábito. Será una jornada maravillosa en la Castilla que tanto me gusta por permanecer anclada en ese tiempo insigne en el que ahora mismo me encuentro diariamente al tiempo que doy forma a mi próxima novela, el S. XVI
viernes, 6 de agosto de 2010
Maratón Atenas 2010

Justo después de 2500 años de la hazaña de Filípides, varios miles de corredores del mundo nos encontramos ahora entrenando individualmente en distintos puntos del planeta para coincidir en el mismo asfalto, y más o menos en los mismos propósitos dentro justo de 3 meses. Estoy ilusionado por participar en esa gesta mítica. Un abrazo enorme a todos aquellos maratonianos de distinto idioma y geografía que serán mis hermanos el próximo 1 de noviembre en Atenas
jueves, 24 de junio de 2010
carpe diem

" (...) dum loquimur, fugerit invida aetas: carpe diem, quam minimun credula postero"
" (...) mientras hablamos, huye el envidioso tiempo. Aprovecha el día y no confíes lo más mínimo en el mañana"
Horacio ante la tumba de Arquitas ( Odas, I,11)
martes, 22 de junio de 2010
Ciudadano sin forma
En este espacio
no sé si escondido
no sé si habilitado
para las palabras
o las soledades,
aquí, en el abrigo
de suaves cuadernos
o vacíos nubiles,
en la mañana mansa y clara,
decido nuevamente
detener el estío,
suspender su vibración
naranja y celeste,
para respirar memoria,
ficción, idea y tal vez nombre.
Hoy que no siento
definición concreta,
ni ideología o corriente.
Hoy que soy ciudadano
sin forma, invisible,
porque no sé dónde fueron a parar
mis ímpetus de soflamas y revoluciones.
Dónde mi inquietud de información
y de cambio de conciencia.
Dónde aquel yo, sediento de respuestas.
Acudo a los cafés
y a los labios posibles
de las chicas burguesas tan conquistables a media tarde
como un vegetal acomodado,
reclamado por aquella farsa o escaparate,
arrastrando pusilánime mi silencio y perfume.
Sin conciencia clara,
dejándome seducir por portadas
de revistas que maquillan las verdades,
por automóviles biplazas,
por viviendas imposibles.
Y sólo la risa fácil
persigue a las fáciles comedias opiáceas
de las alienadoras televisiones.
Aquí estoy hoy,
encallado en lo confortable,
siendo consciente que se detuvo
en el camino,
no sé muy bien cuándo,
no sé muy bien dónde,
mi energía, mi purismo,
mi afán, mi deseo,
mi lucha, mi justicia,
mi ansia de apellidar
de otra forma al mundo,
mi verdadero norte.
Vuelvo a mirarme seriamente al espejo,
me lavo la cara y mis divagaciones,
y ya de nuevo mi alma se interroga.
Ya parpadea mi pensamiento decidido.
Ya regresan mis verdades dictadas desde el aire.
Y ya también las miradas,
y ya las manos,
y ya las heridas
y ya las frentes,
y ya el clamor,
y sí…
ya mis versos nuevamente me encienden.
no sé si escondido
no sé si habilitado
para las palabras
o las soledades,
aquí, en el abrigo
de suaves cuadernos
o vacíos nubiles,
en la mañana mansa y clara,
decido nuevamente
detener el estío,
suspender su vibración
naranja y celeste,
para respirar memoria,
ficción, idea y tal vez nombre.
Hoy que no siento
definición concreta,
ni ideología o corriente.
Hoy que soy ciudadano
sin forma, invisible,
porque no sé dónde fueron a parar
mis ímpetus de soflamas y revoluciones.
Dónde mi inquietud de información
y de cambio de conciencia.
Dónde aquel yo, sediento de respuestas.
Acudo a los cafés
y a los labios posibles
de las chicas burguesas tan conquistables a media tarde
como un vegetal acomodado,
reclamado por aquella farsa o escaparate,
arrastrando pusilánime mi silencio y perfume.
Sin conciencia clara,
dejándome seducir por portadas
de revistas que maquillan las verdades,
por automóviles biplazas,
por viviendas imposibles.
Y sólo la risa fácil
persigue a las fáciles comedias opiáceas
de las alienadoras televisiones.
Aquí estoy hoy,
encallado en lo confortable,
siendo consciente que se detuvo
en el camino,
no sé muy bien cuándo,
no sé muy bien dónde,
mi energía, mi purismo,
mi afán, mi deseo,
mi lucha, mi justicia,
mi ansia de apellidar
de otra forma al mundo,
mi verdadero norte.
Vuelvo a mirarme seriamente al espejo,
me lavo la cara y mis divagaciones,
y ya de nuevo mi alma se interroga.
Ya parpadea mi pensamiento decidido.
Ya regresan mis verdades dictadas desde el aire.
Y ya también las miradas,
y ya las manos,
y ya las heridas
y ya las frentes,
y ya el clamor,
y sí…
ya mis versos nuevamente me encienden.
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